La revolución Android
Tras 15 años como usuario de la telefonía móvil, queda lejos aquel primer Motorola MicroTAC analógico que pesaba unos 350 gramos en mi bolsillo.
Desde entonces han sido muchos los teléfonos que han pasado por mis manos, con todo tipo de prestaciones y sistemas operativos, unos mejores que otros. Muchos años fui un gran fan de la marca Nokia, que destacaba por su calidad y diseño muy por encima del resto de marcas. Lástima que se hayan quedado anclados a un sistema operativo tan obsoleto como es Symbian.
Tras pasar por Blackberry, Windows Mobile, y evitar iPhone, al tratarse de un terminal y sistema operativo demasiado capado para el precio que tiene, finalmente he recalado en Android, con un sencillo HTC Magic.
A pesar de la sencillez de mi terminal, Android es el sistema operativo definitivo, basado en Linux, y totalmente configurable y parametrizable, con un entorno de aplicaciones que está creciendo a un ritmo de 8.000-9.000 aplicaciones nuevas cada mes.
Ahora, en apenas 100 gramos de peso llevo un teléfono con conexión permanente a mi correo electrónico, redes sociales, mis calendarios de Google, navegador GPS, aplicaciones para controlar mis actividades deportivas, listas de la compra, recetas de cocina, etc etc.
Te animo a que te unas a Android, es el futuro hecho presente. Puedes informarte puntualmente de todas las novedades en cuanto a terminales, aplicaciones, tutoriales, ... en estupendos blogs, como El Androide Libre.
A propósito, además del HTC Magic soy usuario de un Blackberry Storm 2. Terminal lamentable, por cierto, del que tal vez me anime a escribir otro día.
Desde entonces han sido muchos los teléfonos que han pasado por mis manos, con todo tipo de prestaciones y sistemas operativos, unos mejores que otros. Muchos años fui un gran fan de la marca Nokia, que destacaba por su calidad y diseño muy por encima del resto de marcas. Lástima que se hayan quedado anclados a un sistema operativo tan obsoleto como es Symbian.
Tras pasar por Blackberry, Windows Mobile, y evitar iPhone, al tratarse de un terminal y sistema operativo demasiado capado para el precio que tiene, finalmente he recalado en Android, con un sencillo HTC Magic.
A pesar de la sencillez de mi terminal, Android es el sistema operativo definitivo, basado en Linux, y totalmente configurable y parametrizable, con un entorno de aplicaciones que está creciendo a un ritmo de 8.000-9.000 aplicaciones nuevas cada mes.
Ahora, en apenas 100 gramos de peso llevo un teléfono con conexión permanente a mi correo electrónico, redes sociales, mis calendarios de Google, navegador GPS, aplicaciones para controlar mis actividades deportivas, listas de la compra, recetas de cocina, etc etc.
Te animo a que te unas a Android, es el futuro hecho presente. Puedes informarte puntualmente de todas las novedades en cuanto a terminales, aplicaciones, tutoriales, ... en estupendos blogs, como El Androide Libre.
A propósito, además del HTC Magic soy usuario de un Blackberry Storm 2. Terminal lamentable, por cierto, del que tal vez me anime a escribir otro día.


